David Sánchez González

hace 4 años · 3 min. de lectura · visibility 0 ·

chat Contactar con el autor

thumb_up Relevante message Comentar

Reflexiones cinéfilas desde un taller...

Reflexiones cinéfilas desde un taller...

Hace poco más de tres décadas, uno de mis primeros trabajos, en mantenimiento, consistía en trabajos de limpieza e higiene industrial en un enorme taller - concesionario de un conocido fabricante de automóviles. Lo recuerdo como si fuese ayer; una era anterior a esta horrenda crisis, largas jornadas en compañía de aquellos trabajadores, yo solo, apilando enormes contenedores de cartón, chatarra, y subido a una especie de grúa limpiando cristales y manejando un armatoste de fregadora industrial a baterías, con la suficiente fuerza para mover a una berlina biturbo… Muchas caídas, pescozones, broncas, regañinas, buenos y malos momentos, que me curtieron en su día, y sigo, recordando, en una época en la que todavía no habían aparecido los teléfonos móviles e internet estaba todavía a unos cuantos añitos. Poco a poco seguí avanzando, y consolidándome en el mundo comercial, hasta el día de hoy, en el que vuelvo la vista atrás y no cambiaría por nada la experiencia y los momentos vividos; esa es la esencia que nos conforma como individuos. Y aquí estamos, con un portátil, en un blog, intentando aportar algún granito de arena y pendiente de unas llamadas en el móvil…

Lo que fue, eso será; lo que se hizo, eso se hará. Nada nuevo hay bajo el sol. (Eclesiastés 1:9).

Si de algo adolece la sociedad en la que vivimos hoy, en España especialmente, es que siempre hemos confundido el “me ha salido bien”, con el “hacer las cosas bien”: de ahí esa cultura de corrupción, “pelotazo”, nepotismo, “peloteo”, “trepa”, el “se la he ‘metío doblá’”, “mira el tonto…". Como en las recordadas películas de Martínez Soria. Pongamos un ejemplo, una persona “le da” por poner un bar, sin molestarse en dar buena apariencia o servicio, limpieza o profesionalidad. Está en inmejorable zona de paso, y sus clientes son los clásicos “arreglamundos” y “cierrabares”, por no hablar de más “fauna ibérica” de rancio abolengo… Y le va bien (!), a pesar de las peleas que si Messi o Ronaldo, de que te meta “garrafón” del bueno y ni te de los buenos días. Además, se ahorra dinero, porque pone a servir al amigote o familiar de turno, sin pagarle lo debido, ni contrato ni alta en la TGSS, con diez tatuajes en cada brazo, o anillos, si es que ha leído algo referido a manipulador (¿tendrá algo que ver con manipular a los clientes…?). Y de irpf o sociedades, no digamos, eso es “cosa del gestor que ´pa`eso cobra”.

Otro, hace un estudio logístico de la zona, realiza todo el papeleo y altas en Hacienda, gestión de proveedores, ofrece menús variados, buenos precios, selección de buena clientela, reparto de publicidad, página web, etc., y a los dos o tres años lo tiene que traspasar, vender o alquilar, mientras el farruco de la otra zona parece que le va fenomenal.

La vida es injusta, lo sabemos, pero eso no quita aquello de “más vale honra sin barco…”. La vida es algo más que una amortización (depreciación, en lengua anglosajona), si alguno lo ha aplicado en el cálculo de sociedades y hechos los ajustes extracontables, ya que es finita, y tarde o temprano nuestro hueco será rellenado por otros sucesores. Ni habiendo triunfado, nada de este mundo nos podremos llevar consigo. Es admirable que personas con limitaciones o enfermas hayan “rentabilizado su depreciación” llevando a cabo grandes proyectos, o simplemente siendo felices, encontrando la verdad de la vida.

Volviendo a lo del “taller”, me acordaba del método cartesiano, ya saben, el de René Descartes, quien aplicaba a su método cuatro grandes principios, entre ellos el del análisis; se puede ser ordenado, lo que es un logro, pero más logro es ser metódico. Recordemos aquello del “punto de apoyo para mover el mundo”. Esa analítica me hacía examinar el horario del taller, atacar los puntos fuertes y organizar mi trabajo de tal modo que cuanto más tiempo pasaba barriendo menos lo empleaba fregando; “la vista es la que trabaja”, decía uno de mis compañeros.

En el campo comercial y bancario, lo mismo, un mayor conocimiento del producto y la clientela ayuda tanto a la captación de clientes como a rebatir objeciones. En banca es bueno tener una buena agenda y organización para ser fructífero. Como empresario, lo mismo, y dar con el personal – socio adecuado. Todo puede mejorar, pero si algo es eficaz y funciona, ¿por qué cambiarlo? En el ámbito administrativo se exige mucho, a pesar de que muchas empresas crean todavía, aprovechándose de las leyes y bonificaciones, de una elevada rotación de personal, que van a ser “más listos que los tontos que trabajan”, hasta que pierdan un servicio, tengan un ERE, o vaya usted a saber. El tiempo pone a cada uno en su lugar…

Como he mencionado algo sobre cine, sí me gustaría compartir más adelante, más reflexiones de “taller” sobre un arte que admiro desde mi niñez y cuya metodología es idéntica: Una buena historia bien contada, es porque está bien pensada, bien escrita, con todos sus resortes, trampas, giros… Independientemente de que luego esté bien montada, fotografiada o musicada. Y que dé dinero, que para eso es industria.

El cine como arte, metódico, presupuestado, con un horario de oposiciones contrarreloj, que empieza con la máquina de escribir, y tarde o temprano terminará con el Facturaplus…

Pienso que merece la pena, por tener algún recurso visual de apoyo, si me lo permiten; y siempre que ofrezca algo que recordar que pueda ser interesante… No hace falta dar un “pelotazo”, pero siempre sabremos jugar algo mejor a la pelota. A fin de cuentas, la Industrial Light & Magic, Microsoft y Apple, empezaron en algún taller (y más pequeño).

ea9cebd4.jpg


""
thumb_up Relevante message Comentar
Comentarios

Más artículos de David Sánchez González

Ver blog
hace 4 años · 0 min. de lectura

BREVE HISTORIA DEL SABER: LA CULTURA AL ALCANCE DE TODOS

*** Uno de los pocos libros que, a modo de resumen ...

hace 4 años · 4 min. de lectura

A L I E N, un clásico muy actual...

Producción: Ivor Powell, Brandywine, Twentieh Cent ...

hace 4 años · 2 min. de lectura

Danzad, danzad, abejitas...

Aunque llevo poco tiempo, venía dándole vueltas so ...