Rosa Muñoz Bermúdez

hace 4 años · 2 min. de lectura · visibility ~100 ·

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You have lovely smiles

Durante mi segunda estancia en Inglaterra me vi en la necesidad de buscar trabajo. Aunque ya llevaba un empleo programado desde España a través de una agencia, esta no respondió todo lo bien que era de esperar una vez que se le dio parte de que el sitio no cumplía con la calidad mínima establecida.

Éramos dos personas, mi hermana Virginia y yo. No parecía una empresa fácil encontrar trabajo para ambas, y menos si también buscábamos que proporcionara alojamiento. Pero la suerte estuvo de nuestro lado.

Con nuestra anterior experiencia de año y medio como camareras en tierras británicas, "pateamos" las calles en busca de algo similar.

Buscamos en hoteles y restaurantes y al llegar al precioso The George Hotel, en Reading, la situación fue más o menos la siguiente:

  • Nosotras: Do you have any position available?
  • Recepcionista: Yes, we are looking for two receptionists at this time.
  • Nosotras: Receptionists? Mmmm, we're better looking for waitress positions as we don't have any experience as receptionists and, as you can see, we are not English.
  • Recepcionista: So? What's the problem? I understand you, do you understand me?
  • Nosotras: Yes, we do.
  • Recepcionista: There's no problem then 😉.

Bien, pues dejamos nuestros currículos con la confianza de que si para el recepcionista nuestra falta de experiencia y el hecho de no hablar el inglés de la reina no eran un problema, tampoco lo iban a ser para nosotras. ¡¡¿Quién dijo miedo?!!

Un par de días después nos llamaron y de esa llamada surgió la entrevista más atípica que me han hecho en mi vida. La casualidad quiso que en ese momento estuviésemos en Reading (vivíamos en Basingstoke), por lo que nos citamos para un rato más tarde.

Así, sin más preparación que las muchas ganas que teníamos de salir de donde estábamos, nos reunimos en el hotel con el jefe de recepción, Graham Stevens. Las dos juntas. Sentados los tres en un sofá.

Graham hizo un pequeño recorrido por nuestra experiencia pero se centró principalmente en hacernos hablar. Tras unos veinte minutos de charla, nos preguntó que cuándo podríamos incorporarnos. Dentro de dos días, peeeeero... (aquí la inseguridad nos asaltó de nuevo), ¿crees que podremos hacerlo?

  • Graham: Of course. You can speak and understand English and you have lovely smiles, that's all what you need! You'll be fine. 😊

You have lovely smiles

Así que todo el secreto consistía en dos cosas:

  • Hablar y entender el idioma.
  • Ser amable y sonriente.

El resto eran cuestiones técnicas que la empresa nos enseñaría. Dos días más tarde empezamos.

Después de aquello siempre me he preguntado por qué esa forma de hacer las cosas no vale en España. ¿Por qué aquí vas a una entrevista y todo son pegas acerca de lo que te falta o lo que te sobra? ¿Por qué las empresas esperan que les llueva del cielo el candidato "perfecto" en lugar de tomar a un buen candidato y formarlo?

Un año estuve allí, haciendo cosas que no sabía hacer antes. Dos años estuvo mi hermana. Y nos consta que aportamos valor al hotel, porque así nos lo hicieron saber los responsables y los clientes.

Si fui capaz de aprender entonces, con la dificultad añadida de hacerlo en un idioma que no era el mío, ¿qué piensan que hay aquí que no vaya a ser capaz de aprender?

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Ver en Blogger.

Fuente de la foto: Pixabay

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Comentarios

Rosa Muñoz Bermúdez

hace 4 años #5

#5
Jajajaja, tendrá otras cualidades, mujer :-D Es muy lamentable lo que está pasando en España. Puede que haya poco trabajo, pero también creo que las formas de seleccionar al personal son pésimas.

Rosa Muñoz Bermúdez

hace 4 años #4

#4
Es así. A nivel laboral creo que siempre me arrepentiré de haberme vuelto.

Anabel Timor Tornero

hace 4 años #3

Me encanta que saques el tema Rosa, porque opino exactamente igual que tú. Mi hijo está en Inglaterra desde hace casi 3 meses, también trabajando en un hotel, de ayudante en la cocina porque su nivel de inglés no es muy bueno. Ahora le han propuesto ascenderle y subirle el sueldo. Detrás de él han contratado algunos españoles más, uno de 57 años pare ser exactos. De hecho me comenta que hay muchas ofertas de trabajo, sobre todo para personas de habla hispana, en las inmobiliarias sobre todo, y no te piden ni siquiera experiencia. Aprenden sobre la marcha. Igualito que aquí. Y bueno, mi hijo de sonrisas nada de nada, ya lo digo yo que soy su madre...

Rosa Muñoz Bermúdez

hace 4 años #2

#2
Muchas gracias. Aunque para mí el fondo de la cuestión de esta anécdota que viví no es la sonrisa en sí, sino el hecho de que fuera de España la gente contrata fijándose en unos datos en los que aquí no se repara. Aquí todo es tener títulos, experiencia o enchufe. Allí se ve la personalidad del candidato, lo que es capaz de aprender y lo que puede aportar a la empresa (de los aspectos técnicos ya se encargan ellos).

Javier 🐝 CR

hace 4 años #1

¡ Qué importante es la sonrisa, y si no que se lo pregunten a Marina Estacio ! https://www.bebee.com/producer/@javierbebee/aprende-a-comunicar-eficientemente-para-conseguir-tus-metas-personales-y-o-profesionales

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