Carlos Pérez-Grueso Gómez

hace 2 años · 3 min. de lectura · visibility ~100 ·

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Un flamenco con muy poco salero: Carlos I

Un flamenco con muy poco salero: Carlos I.

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p              Carlos V en la batalla de Mühlberg Autor:Tiziano Museo del Prado de Madrid

¡Vamos a empezar fuerte, fuerte, con un titular propio de una revista del corazón!

¡Carlos I de España y V de Alemania se acuesta con su abuela y le hace una hija!

¡Toma notición! . 

Comencemos por el principio. Como ya sabéis, Carlos I era hijo de "Juana la locatis y Felipe el guaperas" y por rama materna era nieto de los Reyes Católicos

Como ya sabéis, Felipe el Hermoso no congeniaba en exceso con sus suegros. En algo influiría que era un maltratador y que engañaba a Juana, su hija, en cuanto tenía ocasión. A la muerte de la reina Isabel (1504), a Fernando no le hacía ni pizca de gracia que su yerno se quedara con el reino de Aragón, para lo cual, buscó rápidamente una moza casadera, a poder ser francesa, que le diera rápidamente un heredero. La elección recayó en Germana de Foix, sobrina del rey de Francia y a la cual podríamos darle el sobrenombre de "la viuda negra". 

Fernando  había sobrepasado los 55 y la moza francesa  apenas18 años. Los deberes de estado y conyugales le llevaron a Fernando a "esforzarse al máximo", teniendo que acudir a "la Viagra" de la época. Ésta se elaboraba de dos modos  al estilo "Master Chef", en potaje con criadillas, o con mosca cantárida. Cualquiera de ellas potente y poco apetecible, tanto que el pobre Manué Fernando, acabaría falleciendo. ¡Pero, eso sí!, Germana quedó embarazada, aunque su hijo Juan de Aragón y Foix moriría a las pocas horas de nacer.

El futuro rey Carlos había sido educado en los países bajos, al cuidado de su tía Margarita de Austria. Recordáis la muerte del hijo de los Reyes Católicos, Juan, a manos de otra viuda negra. Los excesos se ve que eran herencia en la familia.

 El primer contacto de Carlos con los españoles fue poco acertado. Se produjo en la pequeña población asturiana de Tazones. En lugar de desembarcar en el puerto de Santander, tuvieron que hacerlo allí, debido a una galerna del Cantábrico. 

Los vecinos de Tazones, junto con otros lugareños de poblaciones cercanas, pensaron que era una incursión pirata, y no iban descaminados, levantándose en armas hasta que el malentendido se aclaró, ¡efectivamente eran ladrones!.
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El desembarco de esta corte llegó con la idea de que todo aquello les pertenecía. Carlos entregó los cargos principales a estos flamencos rubicundos , siendo su mano derecha el señor de Chievres, cuya traducción para los españoles fue "cabrito", ladrón sobre el cual corría una coplilla ya que se estaba quedando con todos los ducados de oro que circulaban por el reino. Cuando a manos de un castellano llegaba uno de estos ducados, se recitaba

 "Sálveos Dios, ducado de a dos, que el señor de Chievres no topó con vos".
Carlos tenía una personalidad que gustaba de los excesos, muy glotón, gran bebedor, gran guerrero, muy viajero, testarudo y picaflor. Padeció de gota debido al exceso de proteínas consumidas, y era tal su apetito que llegó a solicitar una bula al Papa para poder comer los días de preceptivo ayuno eclesiástico.
Heredó de sus antepasados una mandíbula prominente, prognática que tuvo que disimular dejándose la barba, algo que imitaron todos en la corte para no dejarle en mal lugar. Como esa mandíbula desproporcionada no le dejaba cerrar la boca, en una ocasión, en Calatayud, un caballero le aconsejó 

"Mi señor, cerrad la boca, que las moscas de estos reinos son traviesas".
El nombramiento de Carlos fue un gran error. Tuvo un hermano menor, Fernando, que había sido educado en España y conocía perfectamente las costumbres e instituciones del país. Inicialmente la nobleza apoyaba a este príncipe nacido en España, pero, el orden es el orden y, para desgracia nuestra, el elegido fue el mayor. 
A los pocos años de su reinado, al pueblo lo tenía agobiado  con sus solicitudes de mayores aportaciones dinerarias. Estos procuraron por todos los medios que entrara en razón, pero, que si quieres arroz Catalina. Gran cantidad de ciudades castellanas se soliviantaron y acordaron destronar a Carlos, devolviéndole la corona a su madre Juana, llamada la loca y que vivía encerrada por orden de su padre y de su hijo en Tordesillas.9e0d96cd.jpg308ee986.jpg










El enfrentamiento estaba montado, pero, aunque los llamados Comuneros hicieron lo indecible por hacer entender al ya emperador sus pretensiones, esta primera gran revuelta castellana sería sofocada en la batalla de Villalar (Valladolid).
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