Rosa Muñoz Bermúdez

hace 3 años · 3 min. de lectura · visibility 0 ·

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Te despido y no te pago

En mayo del año pasado encontré en Infojobs una oferta en la que solicitaban un tutor para cursos a distancia.

Dado que cumplía con los requisitos exigidos, me inscribí y pronto me citaron para una entrevista. Acudí a ella y al día siguiente me llamaron para decirme que, si lo quería, el trabajo era mío.

Las condiciones no eran ninguna maravilla, pero yo no estaba en la mejor de las situaciones, así que lo acepté. Se trataba de un contrato temporal para sustituir a una tutora que se encontraba de baja por enfermedad. Jornada parcial, de lunes a viernes, de 10 a 13 y de 16 a 19.

Decir que la oficina era el sitio más cutre que pueda imaginarse es quedarse muy corto: suciedad acumulada desde hacía años (mínimo tres, los que llevaba trabajando la tutora a la que yo sustituía y que jamás vio a nadie ir allí a limpiar) en forma de grandes bolas de pelusas, cristales de las ventanas prácticamente opacos de tanta 💩, paredes que un día fueron claras llenas de desconchones y de marcas de zapatos...; el aire acondicionado, averiado, descargando un chorro gélido en el baño e inundando de calor el resto del local; un baño sin la mitad de los cuarterones de escayola del techo y con una bañera llena de residuos de tierra, polvo y barro; unos ordenadores del año de la polca y unas condiciones de ergonomía más que lamentables.

El inicio sería "oficialmente" el 29 de mayo, pero querían que fuese un par de días antes para darme la formación inicial. De pagarme esos dos días ni se habló.

A lo largo de dos meses trabajé lo mejor que pude. Era la única tutora y solo contaba con dos compañeras, que realizaban tareas comerciales; por suerte nos llevábamos bien 😊. Nadie más trabajaba allí. Para cualquier cosa debíamos contactar por teléfono o por Skype con la central, que estaba en Vigo .

Mi trabajo consistía en atender a los alumnos que adquirían los cursos, los cuales los vendían como formación semipresencial pero que en realidad eran a distancia (un dineral por un curso de calidad más que dudosa que el alumno debía estudiarse en casa). Tenía que en elaborarles un plan de estudio, resolver sus dudas sobre TODAS las materias (que abarcan desde auxiliar de veterinaria, hasta mecánico de coches, pasando por peluquería, informática, cocina, etc.), asignarles empresas para hacer prácticas formativas, orientarles laboralmente... También me encargaba de buscar empresas para conveniar las prácticas, realizar pedidos de material de oficina... Y, por supuesto, de atender a las muchas personas que acudían o llamaban para quejarse de la calidad de los cursos.

Tratar de ponerme al día en tan poco tiempo y con tantas tareas no fue fácil, pero a lo largo de esos dos meses todo fueron palabras de halago por parte de la coordinadora de la central y notaba también el contento de los clientes.

Pues bien, el 17 de julio llegó a la oficina el responsable de zona, un tipo que se pasaba por allí de vez en cuando para ver cómo iba la cosa, y me dijo que traía mi carta de despido. El motivo que me dio fue que estaban reorganizando la empresa y que iban a despedir a varias tutoras (de diferentes localidades) para sustituir sus puestos por el de directores de oficina, que a la vez que realizaban tareas tutoriales, tendrían también labores de control de las ventas y de coordinación con otras filiales. Llegó incluso a decirme que él me había propuesto como directora de oficina, pero que le habían dicho que no querían a nadie que hubiese trabajado como tutor (¿?).

Bien, pues dicho eso, me entregó una carta de despido muy bonita en la que alegaban que no había superado el periodo de prueba. ¡Tócate los huevos! Y de mi liquidación, ni rastro. Me dijeron que en un par de días mandarían un cheque a la oficina para que fuese a recogerlo, pero del cheque nunca se supo. Los llamé y ni caso me hicieron.

Eso fue el 17 de julio de 2017 y hoy, 14 de julio de 2018, acabo de cobrar, POR FIN, lo que me debían: mi sueldo de diecisiete días y el finiquito. Por supuesto, los denuncié. Cuando fuimos al acto de conciliación, mandaron a una abogada que no sabía ni de qué iba el tema y que se limitó a decir que no pagarían. Obviamente seguí adelante con el proceso judicial y la fecha de juicio no salió hasta el 11 de julio de este año. En el nuevo acto de conciliación acordaron pagar la deuda y, como digo, la acabo de cobrar.

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Por lo que tengo entendido, le hicieron la misma faena a otras tutoras que despidieron cuando a mí. Se ve que este es su modus operandi: despedir y no pagar.

También quiero mencionar unas palabras que nunca he olvidado de una alumna que se sintió estafada y maltratada por ellos:

"Rosa, te aconsejo que te busques otro trabajo, porque si tratan así a los clientes, no quiero ni pensar en cómo tratarán a los trabajadores..."

Pues sí, Mª José (de Marbella), así es como tratan a los trabajadores.

Descubre en mi blog el nombre de esta empresa: Curriculum vitae de Rosa Muñoz Bermúdez

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#333333; font-family: verdana, sans-serif; font-size: x-small;">Fuente de la imagen: Pixabay

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Comentarios

Irene 🐝 Rodriesco

hace 3 años #7

Gélida cómo el aire del cuarto de baño me he quedado. Que cara más dura la empresa y el tipo. 

Joaquín Tamarit

hace 3 años #6

Sin duda, su abogada se formó con ellos y fue una gran ventaja para ti. Y sí, la alumna aquella hizo un buen pronostico. Por desgracia, existen demasiados negocios de ese tipo que no cuentan con la regulación necesaria y que solo sirven para el beneficio económico de algunos, porque nadie aprende nada y los empleados algunas veces acaban con algún tipo de lastre sobre sus espaldas si ponen en su cv que formaron parte de "aquello". Me alegro de que terminara bien.

(Nacho) Ignacio Orna

hace 3 años #5

Latas de anchoas en conserva: empleo precario, feminizado y discriminatorio https://www.eldiario.es/norte/cantabria/sociedad/Conserveras-Anchoa-Cantabria-Precariedad-Desigualdad_0_789521348.html

(Nacho) Ignacio Orna

hace 3 años #4

Y luego está lo del acoso laboral subliminal que consiste en pagar 300 euros por trabajar 4h al día de Lunes a Viernes, por lo que hay que tener otro trabajo en el que si reducen las horas no se llega y es entonces cuando no se puede ir ni a uno ni a otro y encima se tiene la desgracias de que el Sr. Aznar puso lo de pagara un IRPF salvaje por los dos aún no llegando al mínimo de teniendo uno que se espera que el Sr. Sanchez enmiende todo esto.

(Nacho) Ignacio Orna

hace 3 años #3

De Verguenza. También hay quienes contratan y no pagan o contratan por 4 horas, teniendo que estar o debiendo hacer el trabajo de 8 y pagan solo 2. Que haberlos hailos y muchos muchísimos y cada vez más desde la mal llamada Reforma laboral, que más que reforma es un derribo del Sr. rajoy.

(Nacho) Ignacio Orna

hace 3 años #2

De Verguenza. También hay quienes contratan y no pagan o contratan por 4 horas, teniendo que estar o debiendo hacer el trabajo de 8 y pagan solo 2. Que haberlos hailos y muchos muchísimos.

Julio Angel 🐝Lopez Lopez

hace 3 años #1

Es lamentable pero como está hay muchas. Menos mal que también las hay buenas. Animo, más pierden ellos.

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