Carlos Pérez-Grueso Gómez

hace 1 año · 3 min. de lectura · visibility ~10 ·

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Hemos pasado por crisis peores, ¡pero no las recordamos!

Hemos pasado por crisis peores, ¡pero no las recordamos!

Todos nos sentimos con desasosiego en estos tiempos. 9 de cada 10 españoles declara haber sufrido estrés en los últimos  meses por motivos ligados al virus y, por tanto, nos ha afectado a la salud, con problemas de sueño al 51,5% ; con ansiedad al 50% ; irritabilidad o ira al 51% ; e incluso con malos hábitos alimenticios a raíz de esta pandemia al 28% . Esto está haciendo que nuestra salud emocional se esté resintiendo, pero, pongámonos a compararnos con antepasados nuestros cuyos sentimientos han dejado huella emocional en nuestros genes, en muchos casos. 

Os sitúo, Francia comienzos de 1700. Francia alcanzó en esta centuria la peor crisis mundial en el siglo XVIII debido a la avaricia y a la irracionalidad humanas. 

 En el siglo XVIII se habían establecido firmemente las sociedades por acciones. Era una forma de diluir el riesgo sin exponer la totalidad del patrimonio de un solo inversor. En este sentido, la racionalidad se imponía a la emoción, pero, ya sabéis que en el ser humano prima, sobre todo, las emociones, las pasiones, y entre ellas está, la avaricia.

361a016b.jpgLa mayor crisis económica y social de todo ese siglo se desarrolló en Francia en un largo periodo de tiempo, entre 1717 y 1789, nubarrones económicos que afectaron a toda la sociedad francesa con consecuencias terribles.

Los franceses habían fundado Nueva Orleans en el valle inferior del Mississippi y deseaban sacarle el máximo partido al territorio. En aquella época, como os he comentado, las sociedades por acciones tenían gran pujanza y, entre ellas, se encontraba la Compañía del Mississippi.  Por supuesto querían sacarle el máximo beneficio posible, pero, en aquellos lares, sobre todo, había pantanos y caimanes. ¿Qué hacer? ¡realmente ahí no parecía que hubiera nada de gran valor! pensaron sus "directivos". 

Tenían una gran baza, su "CEO". De nombre John Law  era también gobernador del banco de Francia de la corte de Luis XV .

¡Aprovechémonos del cargo! , debieron decir. Para tener éxito, utilizaron las famosas fake news. Hicieron correr la voz de que en esas tierras había riquezas incalculables. Una especie de "El Dorado" francés. La aristocracia francesa y la burguesía cayeron en la trampa tragándose el anzuelo, y lanzándose a comprar acciones como si no hubiera un mañana. Salieron inicialmente a un precio de 500 libras y, debido a la gran demanda, fueron subiendo a 1000 , 2000 , 5000, 10.000 libras. Se declaró una fiebre "del oro" por toda Francia. Se vendían propiedades para comprar acciones, la gente pedía prestado esperanzados en las grandes ganancias que obtendrían sin tener que "pegar palo al agua". La histeria debido a la avaricia humana se propagó como la pólvora. 

Llegó un momento en que los más avispados comenzaron a sospechar y empezaron a deshacer posiciones recogiendo las ganancias, lo malo es que igual que se había hinchado, comenzó el pánico a circular entre los inversores. El valor de las acciones hizo el camino inverso al que había tomado tiempo atrás. Comenzó a derrumbarse el valor. ¿Qué hacer?. ¡Ponte en los zapatos del "ínclito" John Law! . Eres el gobernador del banco de Francia. ¡ánimo que por ahí van los tiros!.

 ¡Comienza a utilizar las reservas del reino de Francia, comprando acciones,  para frenar la caída de las mismas!

Justamente eso es lo que hizo John Law, pero, no fue suficiente. Las acciones continuaron cayendo. ¿Qué más podía hacer el bueno de John?. Recuerda que eres el "manda más" de las finanzas francesas. ¡Tienes una máquina de hacer billetes! ¡anímate y dale a la manivela!. 

Justamente eso hizo nuestro amigo. Ni qué decir tiene que empeoró aún más la situación. Generó inflación. Francia tuvo que pedir prestado a unos tipos de interés elevadísimos. El pago de intereses se llevaba la mitad del presupuesto francés. Luis XV se quitó de en medio de la mejor manera que sabía en ese momento, "se murió". No debió de ver otra solución mejor. 

"El marrón" se lo dejó al siguiente de la lista que os va a sonar muchísimo, Luis XVI, "el del cuello flojo". La bancarrota se había apoderado del gobierno de Francia. Los intereses se llevaban la mitad del presupuesto francés. Al nuevo monarca no le quedó más solución que acudir a convocar al parlamento francés, los llamados "Estados Generales". Hacía 150 años que no se convocaban. 

¿Qué es lo que sucedió?. Que llegamos a 1789 y ¡Bingo! llegó la Revolución Francesa.

Estos momentos de la historia tan dramáticos en los grupos humanos dejan huella en los genes, algo así como una memoria en los mismos. Por eso y por muchos otros casos por los que atravesó la humanidad, volveremos a salir de esta que, en comparación con otras, no es nada.

¡Cuidaos mucho amig@!


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