El lado oscuro de la Música

EL LADO OSCURO DE LA MÚSICA
La buena comida y la buena música quizás sean dos de los mayores placeres de la vida. ¿A quién no le gusta deleitarse con una deliciosa comida cocinada a fuego lento, con buena materia prima, un toque de creatividad y una buena dosis de cariño?. De hecho, a nadie se le ocurre regatear los precios de la carta de un restaurante antes de sentarse a la mesa, como tampoco reclama una rebaja de precio si el importe de la cuenta está acorde a una justa relación calidad-precio y un servicio más que correcto.
Sin embargo, no sucede lo mismo cuando hablamos de honorarios musicales. ¿Quién no disfruta de la buena música en directo? ¿A quién no le gustan las melodías que emocionan, los acordes que nos hacen vibrar y los breaks que agitan cada célula de nuestro cuerpo?. Bien es sabido que podemos llegar a pagar varios cientos de euros por ir a ver un concierto de nuestro grupo preferido y/o intérpretes mundialmente conocidos del panorama musical (pero no hablamos de ellos ni de su popularidad).
Hablamos de esos músicos que queremos contratar para que amenicen nuestra gran boda, actúen en las fiestas del pueblo, llenen negocios de hostelería o pongan el broche de oro en eventos de empresas, culturales, etc.
Hablamos de esos mismos músicos que tal vez se recorran provincias y países para rentabilizar sus conocimientos allá donde los contraten y que, muchas veces, en su tiempo libre, dan clases de música a nuestros hijos, motivándoles hacia un hobby estimulante o hacia una profesión aplaudida pero muy poco reconocida.
Hablamos de esos músicos que, por distintas circunstancias, tienen un trabajo al uso de lunes a viernes y que, para tener cierto equilibrio mental y emocional, necesitan jugar, componer, pinchar o tocar sus temas preferidos (aunque por falta de horas o por principios, acepten un número máximo de bolos al año a un precio más que merecido).
Sí, hablamos de esos músicos que, al dar un presupuesto o fijar un caché, nunca cuentan las infinitas horas de práctica y perfeccionamiento que llevan en el cuerpo. Esos músicos que nunca van diciendo por ahí la elevada cuantía económica que ha supuesto la formación, los viajes, los instrumentos y los equipos de sonido que ponen al servicio de sus oyentes en cada actuación pero que, en cambio, reciben constantes faltas de respeto y consideración hacia su trabajo. Y, lo peor de todo, es que están acostumbrados. Nadie se acuerda de que ellos también tienen familia, recibos y facturas. Nadie, reconoce su paciencia, su esfuerzo, su generosidad y su profesionalidad.
Así que, si vas a contratarlos, simplemente di: “me interesa” o “no me interesa”. No digas que es caro, que si se han caído de un guindo o que su propuesta es inaceptable. Si te paras a pensarlo, si les conoces realmente te darás cuenta de que, tanto a nivel profesional como personal, valen siempre mucho más de lo que piden. Si no, contrata aficionados, a tu primo o a tu vecino. O, mejor aún, canta y toca tú mismo. Tal vez no se note la diferencia...
MúsicaTe pueden interesar estos trabajos
-
Ejecutivo de Ventas Wholesale
hace 2 semanas
NITSNETS Greater Alicante Area¿Eres un profesional de ventas cansado de la vida nómada del puesto? · ¿Has trabajado con grandes marcas y quieres liderar un proyecto innovador? · Promocionar Go2B a marcas y empresas de moda y calzado, · y activar tu agenda · nacional. · ...
-
Limpiador/a de vehículos a domicilio
hace 4 semanas
Plazy TerrassaBuscamos a una persona dinámica, enérgica, con ganas de trabajar y capaz de adaptarse. · Tenés un vehículo único eléctrico. · ...
-
Limpiador/a de vehículos a domicilio
hace 1 mes
Plazy SabadellPlazy continúa creciendo y buscamos candidatos en diferentes zonas. · ...
Comentarios